Abogados conducir bajo efecto de drogas en Barcelona


> ¿Qué es?

> ¿Con qué pena se castiga?

> ¿Donde viene regulado?

> ¿Cómo puedo defenderme?




¿QUE ES?

Consiste en conducir bajo los efectos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.


¿CON QUE PENAS SE CASTIGA?

Este delito acarrea la siguiente pena para el conductor:

- Privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.

- Prisión de seis meses a un año.


Asimismo, tendrá los siguientes efectos:

- Decomiso del vehículo por considerarse instrumento del delito, salvo que su valor no guarde proporción con la naturaleza o gravedad de la infracción penal, o se hayan satisfecho completamente las responsabilidades civiles, en cuyo caso el juez podrá no decretar el decomiso o decretarlo parcialmente.

​- En caso de que la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores tenga una duración de dos años o más, implicará la pérdida del carnet de conducir.


¿DONDE ESTA REGULADO?

Viene regulado en el artículo 379.2 del Código Penal.


¿COMO PUEDO DEFENDERME?

El conductor que se vea imputado en este tipo de delito debe tener en cuenta para su defensa que tanto la realización de las pruebas como el proceso que estas siguen a continuación para ser incorporadas al procedimiento, deben respetar una serie de garantías. Concretamente, podemos subrayar algunos aspectos que pueden ser cruciales para proteger los intereses del investigado por conducir bajo los efectos de drogas:


- La detección de drogas en el organismo a través de la prueba salivar no es suficiente para condenar por este delito. A diferencia de lo que ocurre con el delito de alcoholemia, en el que se establece un límite a partir del cual se considera cometido el delito (0,60 en aire espirado o 1,20 en sangre), en este tipo penal no ha "objetivizado" el momento en el cual se considera que la ingesta de drogas afecta a la conducción. Por lo tanto, el abogado defensor habrá de estar muy atento a los síntomas descritos en el atestado así como al resto de circunstancias para determinar si la ingesta de drogas afectó realmente o no a la conducción.


- Para poder someter al conductor a la prueba de detección es necesario que concurran una serie de circunstancias habilitantes. Con carácter previo a la realización de la prueba que permitan determinar si ha concurrido el elemento típico, es decir, conducir bajo el efecto de drogas, el conductor debe ser informado de dicha circunstancia, además de su obligación a someterse a las mismas conforme al artíuclo 12 de la Ley de Tráfico en relación con el artículo 27 del Reglamento de la Circulación.


- La toma de muestras para la detección de sustancias estupefacientes no arroja una medición en el mismo momento en que se somete al conductor a la misma, como si ocurre con la detección de alcohol en aire espirado. Es necesario que dichas tomas se envíen a un laboratorio donde se analizarán y sus resultados serán posteriormente incorporados al atestado. Durante todo este circuito debe respetarse lo que se denomina la “cadena de custodia”, de modo que quede claro que los resultados que se han incorporado al proceso pertenecen realmente a la persona del imputado de conducir bajo el efecto de drogas y no a un tercero. De lo contrario la prueba es nula, sin perjuicio de que la acusación (fiscal) pueda utilizar otros elementos de prueba para destruir la presunción de inocencia que ampara a todo conductor, como son los síntomas que mostraba el conductor en el momento de los hechos.  Dichos síntomas aparecen recogidos en el atestado que redactan los agentes intervinientes, quienes lo remiten al juzgado de guardia para la instrucción de la causa. 


NOTA: La conducta penada de conducir bajo el efecto de drogas ha sido objeto de estudio en  la Memoria de Tráfico del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF) de 2018. Dicho estudio refleja que en los tres últimos años se observa una ligera tendencia a la baja en el consumo de alcohol, pero una tendencia al alza en el consumo de drogas, que se incrementa en casi nueve puntos porcentuales desde 2008 a 2018, específicamente de cannabis y cocaína desde 2016. Por este motivo, la Fiscalía ha endurecido los criterios que rigen la actuación policial, tal y como se recoge en su Nota de Prensa de de 19 de julio de 2019. En virtud de la misma, los agentes habrán de abrir diligencias penales por conducir bajo el efecto de drogas aún cuando no se cuente con la toma de muestras de saliva. Es importante destacar que no se trata de un cambio legislaltivo, sino de criterio de actuación de la policía. Dicho aspecto deberá ser tenido muy en consideración por el abogado que defienda un justiciable investigado por conducir bajo los efectos de la drogas.

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